Estoy en este cielo o estoy en esta tierra.
¿Qué soy con este frasco de sangre que se va rajando
para ir cayendo al suelo de esta existencia?
Hereje me dirían en otros tiempos, si pudieran ver lo que tengo dentro,
poderes explosivos que van surgiendo con la Luna.
Dicen que hace bien dejarlos fluir con la tierra;
yo trato de cuidarlo pero siempre se quiebra dentro de mí.
Luego respiro y todo transcurre,
caen los pétalos rojos junto con la semilla de mi alma.
Soy lo que a veces no quiero ser,
para renacer con mi misma sangre.
Soy lo que quiero ser,
para volver a respirar y mirar el sol.
Gracias sangre que me transforma.
Amo la sangre que me transforma,
la respetare hasta el resto de mis días:
¿Seré yo o será ella?
o ¿Este frasco de cristal que es tan frágil, que es tan puro?
El rocío cae con mis lagrimas y que el agua siempre limpie.
Gracias a la tierra que lo absorbe, gracias al sol que lo evapora...
Ahora espero al sol; aún con mi alma confundida.
Espero que todo seque y respirar el aire cálido de esos días.
Daniela Papávero Ducart
29 de Mayo de 2014.

